El imán resistivo más fuerte del mundo

El imán resistivo más fuerte del mundo

El nuevo instrumento alcanzó 41,4 teslas (una unidad de intensidad de campo magnético) a las 1:10 p.m el día 21 de agosto de 2017, la culminación de dos años y medio intenso de diseño y desarrollo. Lo consiguieron ingenieros de la MagLab de la Universidad Estatal de Florida. Es un nuevo récord mundial que borró […]

El nuevo instrumento alcanzó 41,4 teslas (una unidad de intensidad de campo magnético) a las 1:10 p.m el día 21 de agosto de 2017, la culminación de dos años y medio intenso de diseño y desarrollo. Lo consiguieron ingenieros de la MagLab de la Universidad Estatal de Florida.

Es un nuevo récord mundial que borró el anterior por casi un 8%,un salto considerable en el ámbito del imán. Se considera el imán resistivo más fuerte del mundo.

El esfuerzo ha sido conocido como el Proyecto 11. Este nuevo imán, impulsado por 32 megavatios de corriente continua (CC), superó a los récords anteriores: un imán resistivo de 38,5 tesla en Hefei, China, y un imán resistivo de 37,5 teslas en Nijmegen, Países Bajos.

Más importante aún, el nuevo instrumento responde a la llamada de los físicos de tener imanes resistivos más fuertes – también llamados imanes DC – con el fin de observar nuevos fenómenos en los materiales que están estudiando.

“Los imanes resistivos son el pan y la mantequilla de nuestra instalación de campo DC, y la demanda de los científicos a veces excede la oferta”, dijo Greg Boebinger, Director de MagLab. Este nuevo imán permitirá a los científicos hacer descubrimientos que conduzcan a mejores materiales y tecnologías.

El calor y la luz se hacen más grandes

El calor y la luz se hacen más grandes a escala nanométrica

Investigadores de Columbia Ingeniería, Cornell y Stanford  han demostrado que la trasnsferencia de calor puede hacerse 100 veces más fuerte de lo que se ha predicho simplemente poniendo dos objetos muy cerca – a distancias nanométricas – sin tocarse. Este estudio ha sido publicado recientemente en la revista Nature Nanotechnology. El equipo utilizó controladores de […]

Investigadores de Columbia Ingeniería, Cornell y Stanford  han demostrado que la trasnsferencia de calor puede hacerse 100 veces más fuerte de lo que se ha predicho simplemente poniendo dos objetos muy cerca – a distancias nanométricas – sin tocarse. Este estudio ha sido publicado recientemente en la revista Nature Nanotechnology.

El equipo utilizó controladores de desplazamiento micro-mecánico de precisión ultra alta a medida para lograr la transferencia de calor con la luz en la mayor magnitud reportada hasta la fecha entre dos objetos paralelos.

Todos los objetos de nuestro entorno intercambian calor con el entorno utilizando la luz. Esto incluye la luz que nos llega del sol, el color rojo brillante del elemento de calentamiento dentro de las tostadoras o las cámaras de “visión nocturna”. Pero el intercambio de calor usando luz es generalmente muy débil en comparación con lo que puede lograrse por conducción (es decir, simplemente poniendo dos objetos en contacto uno con el otro) o por convección (es decir, el uso de aire caliente). La transferencia de calor por radiación a distancias a nanoescala, ha sido especialmente difícil de conseguir debido a la dificultad de mantener grandes gradientes térmicos a través de distancias de escala nanométrica, evitando otros mecanismos de transferencia de calor como la conducción.

Una implicación importante de este trabajo es que la radiación térmica se puede utilizar ahora como un mecanismo de transferencia de calor dominante entre los objetos a diferentes temperaturas. Esto significa que se puede controlar el flujo de calor con una gran cantidad de las mismas técnicas que existen para manipular la luz.